iario isionero

Un mes de experiencia, tantas cosas por contar (Agosto 2008)

 
 

Parece mentira que hoy haga un mes que comenzara nuestra andadura en la India. Han sido tantos momentos especiales, tantas sensaciones trasmitidas, que la vivencia parece que pertenece a nuestros corazones desde hace mucho más tiempo.

 ¿Cómo resumirla? ¿Qué podemos contaros?

 Para nosotros, la India nos ha mostrado un país lleno de colores, de contrastes, de gente pobre y de muchas sonrisas. Durante tres semanas, un sacerdote diocesano, el padre Ammana Raj, nos ha abierto las puertas de su casa, de su parroquia, de su escuela, de su internado y de su gente. A su lado, hemos compartido el día a día de una zona rural del sur, Dharbagurem,  aportando nuestra gota de agua en un inmenso océano de realidades que mezclan la pobreza con la dignidad y la sonrisa. Y en cada encuentro compartido,  aprendimos y descubrimos algunas cosas que en nuestro hogar europeo parece que a veces olvidamos: 

  • Estuvimos en sus escuelas y descubrimos que el idioma no es un impedimento para comunicarse con la gente;

  • estuvimos en sus casas y descubrimos que un niño puede vivir en una choza hecha de ramas y salir con el uniforme en perfecto estado para ir a aprender;

  • estuvimos en sus eucaristías y descubrimos que la misa puede ser fuente y vida en una comunidad convencida,

  • estuvimos con sus párrocos y descubrimos que la Iglesia puede construir y crecer para que todos tengan más  oportunidades…

  • No dejamos de descubrir, de crecer como personas y de compartir momentos de vida increíbles.  Esas niñas y niños duermen en el suelo y comen con las manos, pero sonríen de corazón y se lo pasan “bomba” aprendiendo a jugar o a cantar el “Chivirichá”…

                 Agradecemos de corazón a todos los que han hecho posible que este sueño se haya hecho realidad, especialmente, a los hermanos de la Sagrada Familia que nos han  acogido en sus casas y nos han dado todo su cariño durante estas semanas.  Que su espíritu de familia nos ayude a todos a ser mejores personas y sonreír como lo hacían las niñas y niños que hemos conocido en la India.

Pere Muñoz, miembro del Proyecto India 2008

ALBUM DE FOTOS

Tiempo para trabajar...

Tiempo para disfrutar ...

Tiempo para aprender ...

Tiempo para dar gracias ...

Tiempo para bendecir ...

Y tiempo para ser bendecido ...

 

 

 

 

 

 

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